sábado, 20 de marzo de 2010

We were family... Get up ev'rybody and sing

ponme como un sello sobre tu corazón.
Como una marca sobre tu brazo;
Porque fuerte es como la muerte el amor.”
(Cantares 8:6)




Llueve otra vez en mi mundo perfecto. Un silencio prolongado genera súbitamente un nudo en mi garganta, te estas yendo de la manera mas tonta, mas errónea. Quiero gritar, suplicar: ¡Quédate! ¡No te vayas! No tu… pero te veo caminando sin voltear, sin pensar en mi, sin escuchar lo que mi corazón esta gritando. La lluvia no cesa y cruzas ese umbral que separa la realidad de mi pueril fantasía. No puedo llorar, no puedo gritar, no puedo moverme, no puedo siquiera sentir… Me haz convertido en un vegetal, soy una planta, un maldito cactus marchito, ¡no soy nada! Y tú sin embargo, tan alegre, tan jovial. ¡Maldito corazón, deja ya de latir!

Me senté en el muro que sostiene mi débil razonamiento, tan poco tiempo, tantos sentimientos vertidos en esa “nueva” experiencia. Había decidido por fin amar (después de una prolongada “separación” del antiguo verdugo de mi corazón) y todo se proponía de manera regular, rápida pero regular. Tome ese objeto que me comunica con el exterior. Que me inhibe de seguir soñando (o que me incita a permanecer dormido)
-“Me gustas mucho, eres lindo” 03-03-10; 01:00 a.m.
Calaste en mis pensamientos de manera voraz. No era necesario ya nada, me tenias por completo, no había que pedir, yo era tuyo. Este es el momento propicio para mi estúpida obsesión, necesitaba alimentarme del pasado, de recuerdos. Saciarme hasta la gula, necesitaba de ti.

-Yo no quiero a nadie, si ya te tengo a ti ¿porque he de seguir buscando?
- Bueno, entonces confiare en ti.
Moría por creerte, quería creer que en realidad yo era el único y que me amarías por siempre. Pero sabía que no era cierto, que me mentías. Pero debía hacerme el tonto, hacerte creer que te creía. Era eso o perderte (eso fue lo mas tonto ¡lo sé!, pero admito que ya me había enamorado.)

-“cuentas conmigo, te amo” 14-03-10 (después del resultado) Por fin la palabra que tanto quería oír de ti, esta vez creía en la sinceridad de tus palabras, sabia que sentías algo por mi ¿amor? No lo se, no lo creo. Pero ya era algo. Por fin esto entre nosotros estaba dando frutos.

Una sonrisa acaba de mezclarse con una lágrima. Cuantos recuerdos e historias incontables, cuantos vacíos sin llenar, cuantas alegrías, cuanta pena recordarlas.

El ultimo día que te vi, me quitaste el aliento, te veía tan ajeno, tan lejano (me acabas de llamar, diablos prometí no volverte a contestar pero admito que esperaba esa llamada con ansias)

-Hay alguien a quien quiero seguir viendo, tener una relación con el – me dijiste - ¿sabes a quien me refiero?
- (Que emoción, se refiere a mi, lo que quería escuchar de tus labios por fin acabas de decirlo… quieres seguir conmigo. Oh! “¡Cuan dulces son a mi paladar tus palabras! Mas que la miel a mi boca” (Salmos 119:103) Pero no podía mostrarme débil ante ti. Utilice mi habitual hipócrita indiferencia) – No se, ¿Pablo Barca?
- Si, es que… bla bla bla

Seguías hablando mientras mi mundo, mi orgullo, todo se iba derrumbando, contuve mis ganas de abalanzarme contra ti, quería besarte, implorarte ¡no me hagas esto! ¿Qué hice para que trates así? Pero debía mantener la compostura como siempre, pretender que nada me afecta, un témpano de hielo a punto de naufragar. ¡Sonrían y saluden, sonrían y saluden, gorditos y bonitos! Pero era imposible ¡aliste retirada soldado!, ¡los hombres no lloran!, ¿Qué, quiere ver mi foto calato? Contuve por fin, luego de mil y un chistes, el llanto… Ahora debía despedirme de manera heroica sin perder el control.

- ya nos estamos viendo pues.
- Bueno, suerte con esa relación, en serio que te vaya bien.

Una vez (hace un año o más) hice una promesa “no volver a sufrir por amor” si alguna vez alguien me hacia daño: Next! Y estoy dispuesto a cumplirlo. Con esto, entierro tus recuerdos, el amor que te tenía, tu existencia, te cierro ahora las puertas de mi “mundo perfecto”. Y nunca más te la volveré a abrir.

Camine también al igual que caminas ahora, pero moría de ganas de voltear y verte. ¿Me estarías viendo partir? Salte dos veces para no llorar, salte para pisar tu memoria, salte por saltar, salte porque no sabia que mas hacer. Te estaba perdiendo y hoy, Te perdí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario